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Los ERP's y la paradoja de Excel: cuando la herramienta no transforma por sí sola


En una ocasión, se me presentaba una empresa con orgullo diciendo que su sistema era SAP. La promesa implícita: una solución integral que resolvería todos los problemas de información, integración y análisis. Sin embargo, al preguntar cuál era la base real para la toma de decisiones, la respuesta me dejó perplejo: “a partir de Excel”.


Resulta casi increíble que, después de invertir miles de dólares en licencias, consultoría e implementación de un ERP de clase mundial, el procesamiento de información crítica siga dependiendo de hojas de cálculo dispersas. Esta situación, lejos de ser una excepción, es tristemente habitual. Y sus consecuencias no son menores:


  • Esfuerzos manuales descomunales.

  • Información desconectada y desactualizada.

  • Falta de trazabilidad y visibilidad.

  • Riesgo alto de errores humanos.

  • Decisiones tomadas con datos inciertos.

  • Pérdida de confianza en el sistema.


¿Qué está pasando realmente?


El fenómeno no es técnico, es cultural y estructural. Muchas organizaciones adoptan herramientas como SAP, Oracle, Microsoft Dynamics u otras, creyendo que por sí solas resolverán la complejidad del negocio. Pero sin transformación real, el ERP termina siendo un sistema administrativo que convive con decenas de hojas de cálculo que siguen siendo la “fuente de verdad” para el análisis.

El problema de fondo es la falta de adopción digital. Se intenta resolver todo con una sola aplicación, esperando que el software sea milagroso. Esta visión limitada genera una desconexión entre la inversión tecnológica y el valor generado.


Síntomas de una mala adopción digital en entornos con ERP:


  1. Excel como herramienta principal de toma de decisiones.

  2. Múltiples versiones de la verdad, generadas por distintos departamentos.

  3. Reprocesos manuales para conciliar datos entre sistemas.

  4. Falta de integración entre módulos o plataformas.

  5. Retrasos en reportes por depender de manipulaciones manuales.

  6. Alta dependencia de ciertas personas que “saben cómo sacar los datos”.

  7. Subutilización de funcionalidades clave del ERP.

  8. Desconfianza generalizada hacia los datos del sistema.


¿Cómo se resuelve esto?


Para superar esta paradoja, no basta con capacitar en el uso técnico del ERP. Se requiere una estrategia integral que alinee personas, procesos, datos y tecnología. Estas son algunas soluciones clave:


Soluciones para romper la dependencia de Excel y activar una adopción digital real:


1. Gobernanza de datos: Establecer roles, responsabilidades y reglas claras sobre cómo se capturan, almacenan, validan y consumen los datos. Una cultura de datos fuerte evita versiones paralelas y favorece decisiones más confiables.


2. Visión sistémica del proceso: Mapear los procesos de punta a punta, entendiendo cómo fluye la información. Alinear estos procesos con la lógica del ERP, evitando que el sistema se adapte a ineficiencias heredadas.


3. Formación con enfoque de negocio: Capacitar no solo en la operación del sistema, sino en su uso estratégico. Las personas deben entender cómo el ERP contribuye a sus objetivos y no sentirlo como una imposición.


4. Integración de plataformas: Usar herramientas complementarias para análisis, automatización y visualización de datos (como Power BI, Tableau, RPA, etc.), pero integradas al ERP. No como islas desconectadas.


5. Automatización inteligente: Reducir el trabajo manual con flujos automáticos que aseguren consistencia y trazabilidad. Esto libera tiempo para el análisis real y reduce errores humanos.


6. KPI compartidos desde una única fuente: Publicar indicadores clave de desempeño desde el ERP, accesibles para todos los actores relevantes. Si los datos no son compartidos, las decisiones se fragmentan.


7. Patrocinio activo de la alta dirección: La transformación digital no es un tema de TI. Es una prioridad de liderazgo. Los directivos deben usar el sistema, exigir su uso y reconocer a quienes lo adoptan eficazmente.


8. Evolución tecnológica constante: El ERP es la columna vertebral, pero debe estar en evolución. Migrar a la nube, habilitar accesos móviles, usar IA para recomendaciones, y construir sobre APIs para extender capacidades.


Pensar digitalmente no es comprar un sistema.


Es cambiar la forma en que la organización vive, conecta y decide.Es entender que Excel no es el enemigo, pero tampoco debe ser el corazón del negocio.


Porque digitalizar sin transformar es solo automatizar la ineficiencia. Y una inversión sin adopción es solo un gasto.


 
 
 

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